22 Junio, 2017

Historia

El origen de la palabra Silao nos remite a la lengua de los tarascos quienes le llamaron Tzinacua, “lugar de humaredas”, designado probablemente por el vapor que desprenden los famosos manantiales de aguas termales localizados en esta región de la entidad.

Posteriormente se modifica su nombre a Sinacua, Silahua y hasta el 12 de julio de 1861 recibe su denominación actual: Silao de la Victoria.

En el México prehispánico las fuentes históricas señalan que en lo que hoy conforma Silao se asentaron tres tribus bárbaras: los otomíes, huachichiles y pames, quienes suelen identificarse dentro de la gran cultura chichimeca.

En los años que precedieron a la conquista, una pequeña aldea de migrantes chichimecas–otomíes se estableció en una extensa llanura del Bajío, la cual procedía de lo que hoy conocemos como Comanjilla, En aquel lugar estuvo asentada desde siglos atrás, llegando su influencia hasta lo que hoy es la ciudad de Silao. Su desplazamiento se debió a un ataque de los tarascos, quienes invadieron sus territorios, obligándolos a huir hacia el sur hasta una llanura que se encuentra custodiada por los colosos de roca conocidos hasta nuestros días como El Gigante y El Cubilete.

La conquista y colonización española a los pocos años de la toma de Tenochtitlán avanzó hacia el norte. En el estado de Guanajuato fueron varias las incursiones que finalmente provocaron el sometimiento de los antiguos pobladores. El interés por estas tierras creció una vez descubiertos los ricos yacimientos de oro y plata, los cuales demandaban seguridad para ser explotados, así como el abastecimiento de alimentos e instrumentos de trabajo.

Como consecuencia del auge del centro minero de Guanajuato los españoles deciden fundar el domingo 25 de julio de 1537, Santiago Apóstol del Llano Grande de Silao. La ocupación de ese territorio, tuvo tres propósitos fundamentales: asegurar el control político y militar, contribuir en el abastecimiento de alimentos a los centros mineros, y servir como punto de paso a quienes transitaban por las diferentes localidades mineras de la región.

La fundación se llevó a cabo con familias pertenecientes de origen chichimecas, tarascas, mexicas de la zona lacustre de México y otomíes; siendo capitán don Nicolás de San Luis Montañés, cacique del pueblo de Jilotepec, el cual funge como alcalde primero. Por otra parte, a don Santiago Tlatelco, indio principal de dicho lugar, fue el encargado de adoctrinar a la gente.  Don Juan Villaseñor fue nombrado escribano.

Pasaron los primeros años no sin dificultades debido a las acciones de las belicosas tribus Chichimecas que no querían someterse a la dominación española; no fue sino hasta el año de 1580 en que quedaron bajo el dominio del nuevo gobierno.

Ya para entonces, desde 1542, las fuerzas de la corona española habían mandado familias tlaxcaltecas y mexicas a la región con el propósito de enseñar a los pobladores a sembrar y labrar las tierras y algunas artes y oficios que se requerían para el desarrollo de la comunidad.

Después arribaron siete familias españolas bajo la dirección de Francisco Cervantes Pendón, José Rodríguez y Antonio Martínez, quienes impulsaron nuevas actividades económicas. Silao, entonces, creció al amparo de la buena calidad de las tierras y a la proximidad con Guanajuato, a donde se mandaba la producción agrícola.

Con el paso del tiempo llegaron nuevas familias españolas de Ayo el Chico como los Araúz, Borja y Liceaga, Los Muchatones que vinieron del virreinato de Perú, los Salvatierra Pazos, los Leycegui, los Ocampo, entre otras.

Los habitantes de Silao fueron evangelizados a partir de la acción de la diócesis de Michoacán, de la cual era obispo don Vasco de Quiroga, quien al fundar en 1560 la parroquia, sentó las bases del catolicismo de esa región.

Durante la época colonial, Silao consolidó su función agrícola y comercial ya fue el principal centro de concentración de los abastecimientos en general que demandaba la bonanza del oro y plata existentes en las minas de Guanajuato.

Debido a su situación geográfica como centro de la república y por encontrase a las puertas de la capital del estado, Silao ha sufrido los efectos de casi todos los movimientos sociales dirigidos principalmente contra la ciudad de Guanajuato. Dentro de la visión militar, Silao de la Victoria constituye un punto estratégico para los cuerpos del ejército, brigadas y aún de guerrillas comunes.

Durante la guerra de independencia esta parte del estado de Guanajuato fue escenario de numerosos sucesos de guerrillas; aquí se registró los fusilamientos de distintos insurgentes.

Cabe mencionar que el ejército insurgente abandonó Guanajuato el 10 de Octubre de 1810, marchando hacia Valladolid y tocando de paso Silao, Irapuato, Salamanca, Valle de Santiago, Salvatierra, Acámbaro, Indaparapeo y Charo.

La vocación libertaria de los silaoenses se dejó sentir durante el movimiento de independencia cuando poco más de 200 hombres al mando de don José María Liceaga, don Miguel Borja y su hija Cayetana, se unen al ejército de Miguel Hidalgo el 19 de septiembre de 1810 en San Francisco Chamucero (Comonfort), acompañándolo en algunos triunfos de la denominada ruta de la independencia.

Décadas posteriores, el 11 de agosto de 1833, en la época del centralismo, cerca de la ciudad de Silao se llevó a cabo un combate entre federalistas y centralistas, donde las fuerzas del general Bustamante derrotaron a las del general Arista y Durán.

Es importante destacar que el 3 de febrero de 1833 la legislatura del estado de Guanajuato le concedió al antiguo poblado de Santiago Apóstol del Llano Grande de Silao, el titulo de Villa.

Cuando la república se debatía en la Guerra de tres años (1858−1860) dos importantes hechos de armas contribuyeron a la derrota del partido conservador. El primero de ellos se conoce como la batalla de la loma de las Ánimas, a inmediaciones de la Villa de Silao, donde el 1° de noviembre de 1859, la división de Santos Degollado y M. Doblado derrotan a los conservadores al mando de Alfaro.

El segundo, es la batalla del 10 de agosto de 1860 entre las fuerzas juaristas al mando del general Jesús González Ortega, derrotaron a las tropas conservadoras del general Miramón en la loma de las Ánimas. Este hecho es considerado como el inicio del triunfo definitivo de los liberales.

Con el fin de conmemorar este suceso, el 12 de Julio de 1861 se le otorgó a la Villa de Silao el título de ciudad, denominándola finalmente como Silao de la Victoria, siendo gobernador del estado Manuel Doblado.

La dictadura de Porfirio Díaz fue derrocada por diversas fuerzas revolucionarias inconformes en muchas partes del país, las cuales respondieron al llamado de Francisco I. Madero, quien convocó a la insurrección el 20 de noviembre de 1910. Ese día, en el pueblo de La Aldea, cercano a Silao, se levantó en armas Cándido Navarro, para tomar en los meses siguientes el mineral de La Luz, Romita, San Felipe e inclusive Silao, el 15 de mayo de 1911, de donde marchó al estado de San Luis Potosí para continuar con las acciones revolucionarias.

En 1915, las fuerzas constitucionalistas de Venustiano Carranza hicieron de la estación del ferrocarril de Silao su cuartel general. Desde ahí se prepararon para enfrentar las batallas memorables en contra de las fuerzas de Francisco Villa. Las primeras de ellas se registraron en Celaya los días 6, 7 y 13, 14 y 15 de abril, fueron sangrientas y decisivas para el triunfo de Álvaro Obregón. Villa, sin embargo, atacó de nuevo a los constitucionalistas pocos días después en León, Irapuato y Silao, y casi llegó a derrotarlos. En Santa Anna del Conde, el 13 de Junio de 1915, cerca de Silao, una bala de cañón arrancó a Obregón su brazo derecho. Al cabo de un mes Obregón estaba otra vez a caballo y se apoderó de Aguascalientes, derrotando a Villa definitivamente.

En la época moderna Silao de la Victoria cambia su vocación, ya que de ser una comunidad básicamente de agricultores, comerciantes y prestadores de ciertos servicios, ahora es el más importante centro industrial del Estado de Guanajuato con especial vocación en la industria automotriz, ya que grandes corporaciones industriales como la General Motors Company, VW, Pirelly, American Axle, entre muchas otras más se han establecido a los alrededores de la ciudad, y un ambicioso proyecto industrial denominado “Guanajuato Puerto Interior”, ubicado a un costado del Aeropuerto Internacional, el cual a la fecha incluye más de 120 empresas, y que acompaña a otros parques industriales en el municipio.

Hoy en día Silao aporta el mayor producto interno bruto al estado y liderea las exportaciones.

 

FUENTE

PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL DEL CENTRO DE POBLACIÓN DE SILAO DE LA VICTORIA, GTO.

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