29 Abril, 2017

El Ferrocarril en Silao

El 10 de abril de 1884, se inauguró el Ferrocarril Central Mexicano, con sus 1,790 kilómetros de vía ancha, y dos ramales, a Guanajuato y Guadalajara. Posteriormente adquirió la línea de Guadalajara a Manzanillo, el ramal de Tula a Pachuca y construyó una línea de Chicalote (Aguascalientes), a Tampico, pasando por San Luis Potosí, obteniendo con ello una salida al Golfo de México; adquirió mediante compra el Ferrocarril al Paredón a Tampico y el de México a Cuernavaca y Balsas, entre las líneas más importantes. Este ferrocarril llegó a controlar por traspaso, construcción y renta, líneas ferroviarias que en total sumaban 5,055 kilómetros, o sea una tercera parte de los ferrocarriles construidos hasta finales del siglo pasado.

En términos generales, la historia de la Compañía Limitada del Ferrocarril Central Mexicano tiene su origen en 1874, cuando el gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada otorgó a Sebestián Camacho y a José Antonio Mendizabal, una concesión para construir una vía de México a León, pasando por Querétaro, Celaya, Salamanca, Irapuato, Guanajuato y Silao. En 1880 esa concesión fue transferida a Robert R. Symon, quien organizó la corporación conocida como el “Ferrocarril Central Mexicano”.

Fue el Central un ferrocarril en el que los gobiernos de González y Díaz tenían un especial interés, dado que su línea troncal vendría a unir la capital del país con la frontera Norte, en la actual Ciudad Juárez, a la venta que ésta con los ferrocarriles estadounidenses. Con este línea se facilitaría la movilización tanto interior como exterior de productos mineros y agrícolas, dado que la superficie que recorrería era vista por los empresarios como “…rica en minas de hierro, estaño, plata y oro, y con sus grandes áreas de agricultura y pastoreo sostiene a una población de cerca de cuatro millones de habitantes”.

La apertura total, por otro lado, facilitó a la compañía la clausura de los talleres de San Luis Potosí -capital que-, pese a reunir las características que motivaron la construcción de los Generales en Aguascalientes, en el sentido de contar con vías hacia la frontera norte y hacia Tampico, fue descartada para el efecto, a nuestro juicio, dado que la primera de ellas, la México-Laredo, era propiedad de la Compañía del Ferrocarril Nacional Mexicano, las de Silao y de Cuernavaca, y cambiar los de México -que como ya señalábamos fueron los más importantes hasta entonces- a la capital del estado de Aguascalientes.

Fuentes:
Laura Dávila Díaz de León y María  Estela Esquivel Reyna
“Los Ferrocarriles  y sus Trabajadores”
Aguascalientes 1883-1928.

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