29 Abril, 2017

Romualdo García Torres

Romualdo García Torres

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ROMUALDO GARCÍA TORRES

(1852-1930)  

Romualdo García Torres nació en la ciudad de Silao, Guanajuato, en febrero de 1853. Allí paso los primeros cinco años de su vida; seguramente una infancia tranquila, rota sólo por el bullicio pintoresco del comercio que ofrecía sus productos: gallinas, guajolotes, chivos, puercos, frutas y verduras que tan generosamente se cultivaban en ese bajío, y otros tantos productos que a gritos buscaban atraer al marchante en la plaza de San Nicolás donde se encontraba la estación de diligencias y el primer templo del mismo nombre edificado en esta ciudad.

¿Pero qué hizo que se trasladaran a la capital? En ese tiempo la economía de Silao era muy sólida por las haciendas que allí existían: Franco, Aguasbuenas, El Bosque, Cerritos, Coecillo, Comanjilla, Loza de Barrera, Medio Sitio, Nápoles, La pila, Puerta grande, San Agustín, San Diego, San Francisco de Puerta Chica, San Isidro, Sotelo, Trejo y Chichimequillas (esta ultima donde nace el tradicional baile del torito). Silao en esa época era conocido como “el dormitorio de Guanajuato” pues las grandes personalidades de la política, el arte, la ciencia y los más acaudalados comerciantes de la capital huían de los fétidos olores que emanaban del río a cielo abierto que atraviesa la ciudad de Guanajuato. También eran atraídos por las aguas termales que brotaban de los manantiales de Aguasbuenas y Comanjilla, al que le adjudicaban propiedades curativas y medicinales.

Parece ser que su madre Feliciana Torres al enviudar recibe una invitación para trabajar en la capital con Cenobio Vázquez, primo lejano y propietario de una botica ubicada en la calle de la Cruz Verde, quien la emplea como ama de llaves y le ofrece vivir en los altos de su negocio. Una vez establecidos, Romualdo inicia sus estudios primarios en la escuela de Belén; pocos años después empezó a trabajar también en el establecimiento de don Cenobio, lavando los recipientes en que preparaba y vendía los medicamentos, recibiendo su primer sueldo que era de nueve centavos diarios. Es allí donde conoce a don Vicente Fernández, también originario de Silao, reconocido en Guanajuato como un sabio y culto personaje, recordado aún como una de las grandes glorias del Colegio del Estado (hoy Universidad de Guanajuato), y quien era también ya un prestigiado fotógrafo. Este hombre, 16 años mayor que Romualdo, le enseñó los principios elementales de la física y la química.

En la década de los 80 se inició en la fotografía y a partir de 1887 abrió públicamente su estudio, ubicado en Cantarranas núm. 34, en el primer cuadro de la ciudad. Retrató a todos los sectores de la población guanajuatense: niños, hombres, mujeres, ancianos, gente con niños muertos, etcétera. Así, se convirtió en su fotógrafo por excelencia.  

El Fondo Romualdo García compuesto por su obra (colección que da origen a la Fototeca), consta principalmente de retratos de gelatina sobre vidrio de entre 1906 y 1914.  

En 1878 abre su primer estudio, convirtiéndose en el fotógrafo preferido de la sociedad guanajuatense, actividad que hace suya de 1887 hasta 1914, año en que deja su estudio en manos de sus hijos Manuel y Salvador. Su prestigio aumentó después de que la exposición universal de París le concediera la medalla de bronce. Su estudio Romualdo García e Hijos se mantuvo activo hasta los últimos años del porfiriato.

Participó en concursos nacionales e internacionales, como el de la Exposición Universal de París en 1889, en el que se otorgó la Medalla de Bronce por su trabajo. Once años después, la misma exposición le entregó dos medallas y dos diplomas, mientras también fue premiado en la ciudad de México y en León, Guanajuato. 

En este lapso de 27 años, Romualdo adquiere un prestigio y reconocimiento local, nacional e internacional que sin lugar a dudas lo ubican como el fotógrafo guanajuatense por excelencia, de ahí que se haya decidido adoptar el nombre de “Romualdo García para la Fototeca Guanajuatense del museo Alhóndiga de Granaditas.

Por: 

Mtro. Favi Chavez R.

Director de conservación del CENTRO FOTOGRÁFICO DEL BAJÍO A.C Correo

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