November 1, 2014

Entre las danzas más populares se encuentran la de los Gigantes, la de Torteros, la de Sonaja, la de Listones, la de Aztecas o indios mansos, la de chichimecas o indios bravos y la de El Torito.

Los gigantes o mojigangas son danzantes que representan a una pareja de españoles, otra de mestizos  otra de moros y una más de negros. Las figuras están formadas con una enorme cabeza de cartón, montada sobre un armazón de tiras de madera, que el danzante pone sobre sus hombros, alcanzando así el gigante una estatura de más de tres metros. Las ropas que visten las figuras cubren el armazón y el cuerpo del bailador y tienen el estilo correspondiente a las ropas de españoles, moros, mestizos y negros del siglo XVII.

La danza azteca o de la conquista, recuerda los bailes rituales de los grandes señores de la Antigua Tenochtitlán, vistiendo grandes ca­pas de colores vivos con artísticos bordados  Llevan penachos de finas plumas, adornan sus muñecas con brazaletes de conchas, y bailan al son de huehuetls, teponaztles y caracoles; calzan huaraches artística­mente labrados.

La de Sonaja es una danza rítmica, lenta, suave; los danzantes visten de manta, calzón largo, camisa y lucen en esas prendas complicados bordados. Un violín lleva la melodía y cada bailador marca el ritmo con su sonaja.

En la de Listones, cada bailador toma la punta de un listón, de varios que cuelgan a lo alto de un poste. Al son de la música, los muchachos bailan en un sentido contrario al de las mujeres.

El Torito, danza popular en el Bajío, es conocida tradicionalmente como originaria de Silao. Es una adaptación de ritos indígenas al nuevo culto como las demás, es una ejemplificación de cómo se comportan los humanos ante lo atractivo de los placeres del mundo y la carne.

En este caso, el Toro representa a la vida y para dando cofnadas a cuanto sorprende mal parado (por mal camino). Concluye la danza cuando aparece la muerte segando vidas a discreción.

 

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